lunes, 2 de enero de 2012

Recuento del 2011

Siempre al inicio del año se evalúa el anterior para tener en perspectiva el trabajo realizado. Por eso es el momento preciso de reflexionar sobre los acontecimientos que deben servirnos para tomar decisiones en el 2012. Ese presente/futuro sobre el que aún tenemos poder de decisión.  
veromurcia07@hotmail.com

domingo, 1 de enero de 2012

Bienvenido 2012

Este es el primer día del año y el primer día de una nueva vida a nivel personal y profesional. Quiero escribir, comunicar, compartir, dialogar, analizar, debatir y el blog es la primer lugar que encontré para hacerlo. Reiniciar la publicaciones es uno de los propósitos de este nuevo año, el que no cumplí en el anterior y el que sí voy a cumplir para el 2012.

Confieso que desde hace años no publico. Callé mi voz y me convertí en una observadora muda de la realidad política, social, cultural y económica del planeta tierra. Este año les prometo que daré seguimientos a hechos relevantes; entre ellos, las elecciones para diputados y alcaldes; el quehacer de la Asamblea Legislativa, funcionarios públicos, propuestas económicas y seguridad del gabinete de gobierno, etc.  Además de comentaré algunos programas de televisión y sus respectivos discursos en pro de manipular las decisiones de los ciudadanos.

No me queda más que empezar a escribir mi siguiente entrada: el recuento de los accidentes, heridos, muertos, quemados y lesionados de esta temporada navideña.





domingo, 7 de febrero de 2010

Prensa Evangélica: Construcción de narrativas en torno a Mauricio Funes y el FMLN


Existen tres términos claves en nuestro ensayo: comunicación política, opinión pública y la opinión mediática reflejada en los editoriales y en los artículos de opinión de los periódicos La Prensa Evangélica, El Faro, Contra Punto y El Independiente. Además se utilizó el criticismo aristotélico como método para el análisis.

La comunicación política según Valles es “la unión de dos términos que se relacionan de forma inevitable y que juntos significan el intercambio de mensajes de todo tipo que acompañan necesariamente a la toma de decisiones vinculantes sobre conflictos de interés colectivo”. (Valles. Pág. 299, adaptada).

 Canel nos da su definición de comunicación política: “el campo de estudio que comprende la actividad de determinadas personas e instituciones (políticos, comunicadores, periodistas y ciudadanos) en la que se produce un intercambio de información, ideas y actitudes en torno a los asuntos públicos”. En este ensayo, nos centraremos en la actividad de los medios de comunicación escrita para persuadir de determinados ideas sobre el FMLN y Mauricio Funes en el contexto de la campaña presidencial.

Canel acepta que existen otras interpretaciones negativas. Por ejemplo, aquella que dice que la unión de estos dos términos -comunicación y política- parecen llevar en sí una contradicción: suena a comunicar para mentir (Canel, p. 11, adaptada). Según este autora, a este tipo de comunicación se le entiende como aquella que trata de “influir” en el comportamiento de los ciudadanos o como una forma de hacer propaganda de forma más sutil. “La comunicación política se entiende como el arte de la ilusión que practica el político inexperto, que necesita dominar las palabras y las imágenes para moverse con soltura en el corazón de quienes le escuchan. No por ser sutil deja la connotación de seducción, fraude, engaño o manipulación”. (Canel, 1999, p. 12).

La opinión pública, según Giovanni Sartori, “es el conjunto de opiniones que se encuentran en el público o en los públicos”. Pero la noción de opinión pública denomina, opiniones generalizadas del público, las cuales son de él en el sentido de que éste es realmente el sujeto principal y, también, porque son argumentos de naturaleza pública: intereses generales, el bien común, los problemas colectivos, (Sartori Pág. 69, adaptada).

Es decir, la opinión pública no significa que sea una suma de opiniones homogéneas. Al contrario, pueden existir percepciones encontradas; sin embargo, sí se pueden encontrar opiniones dominantes –no nos referimos a las opiniones de los grupos hegemónicos, sino a las opiniones compartidas por una mayoría de individuos, más allá de si son las mismas que las de estos grupos de poder-.

En este ensayo, los cuatro periódicos seleccionados intentan persuadir a los públicos con el fin de que la opinión del medio se convierta en opinión pública. En otros casos, tratan de reforzar las ideas, las percepciones o las opiniones de un público en particular con un mismo fin, que los lectores se decanten por el partido al que apoyan explicitamente.   

La opinión mediática o los textos de opinión en los medios “reflejan el auténtico talante de un  periódico”, afirma Alex Grijelmo porque, según él, “del estilo de los artículos y editoriales podremos deducir cómo afrontan la realidad y las transformaciones sociales” los autores del texto o, inclusive, el medio. Según el autor, esto no se reduce a los textos de opinión, pero sí es donde se puede ver con mayor claridad. (Grijelmo, 2002, p.124). En el caso del editorial,  añade que el lenguaje que usemos debe ser digno, formal y con seriedad lingüística.
Citando a Santamaría, agrega que debe eliminarse el yo personal, porque el que “razona y opina en el editorial no es un periodista, sino el periódico en bloque como institución social de innegable personalidad política”. Ahora, los artículos de opinión para González Reyna que “de manera impersonal informa o interpreta los acontecimientos y establece alguna tesis”. El articulista está obligado a probar esa tesis.  (González Reyna, 1999, p. 76).

¿Cuales las estrategias argumentativas que construyen La Prensa Evangélica, El Independiente, Contra Punto y El Faro en torno a Mauricio Funes y el FMLN en sus editoriales y artículos de opinión?

Los cuatro periódicos analizados utilizan estrategias argumentativas diferentes debido al público que intentan persuadir y las apelaciones a las que recurren.

Las de Contra Punto y El Independiente son semejantes, ya que aparentan una sensación de objetividad, aunque ambos favorecen directa o indirectamente al FMLN y/o a Funes. De hecho, hay articulistas que escriben en ambos medios. Quizá la diferencia más notable entre ambos medios es que Contra Punto apela más a los sentimientos, mientras que El Independiente a la razón y al ethos. Sin embargo, ambos se dirigen claramente a un mismo público: personas que con afinidad al FMLN, aunque El Independiente dirigido principalmente  hacia los profesionales.

La Prensa Evangélica está en contra del FMLN y utiliza sus estrategias para desprestigiarlo a través de la adjetivación exagerada, en la que su objetivo es presentarlo como villano, malo, incivilizado. Mientras que en su discurso ARENA es todo lo contrario, es decir, el héroe, lo mejor, el bueno. En este sentido, La Prensa Evangélica hace uso de argumentos subjetivos y débiles, en los cuales manipula la evidencia y la interpreta de forma subjetiva; además, apela tanto a las creencias religiosas como a los sentimientos de las personas. Esto último en coherencia con la audiencia a la que se dirigen: personas de derecha, muy conservadores, poco racionales y apegados fuertemente a las creencias religiosas –al igual que el rethor-.

El Faro es el medio más neutral, moderado, utiliza un lenguaje académico que evita la subjetividad y  apela más a la razón. Es decir, presentan una serie de pruebas para reforzar argumentos fuertes y objetivos, omitiendo casi totalmente exponer argumentos basados en lo que piensan, creen o sienten. Se dirigen a profesionales de clase media, de centro izquierda o centro derecha, principalmente, y que razonan más su voto.   

Hallazgos: Análisis del artefacto

Con el fin de analizar a los periódicos semanales El Faro, El Independiente, Contra Punto y La Prensa Evangélica, se hizo uso del criticismo neo aristotélico. Para analizar estos artefactos –los periódicos- utilizaremos de este método el inventio, que se refiere a la invención, locación y creación de ideas y materiales que usa el rethor para su discurso; el dispositio, que es la organización y la estructura de ese discurso; el elocutio, que es el estilo y el lenguaje del discurso; y la valoración del impacto del artefacto en la audiencia.

De cada periódico se analizaron cinco piezas, entre ellas artículos de opinión y editoriales que hicieran referencia a Mauricio Funes y al FMLN.

El presente estudio busca dar respuesta a la pregunta sobre las estrategias argumentativas utilizadas por los periódicos Contra Punto, El Faro, El Independiente y La Prensa Evangélica en torno a Funes y el FMLN.

Inventio:

El Inventio son datos o pruebas externas y al proceso de razonamiento, experiencia y argumentos del autor para construir un discurso.

Pruebas externas

Las pruebas externas son los insumos que utiliza el rethor para fundamentar a través de evidencia, datos, citas de fuentes, etc. En este sentido, el autor del artículo de opinión o el editorialista buscará aquellos insumos que contribuyan a darle mayor validez a su argumento.

El Faro
El Independiente
Contra Punto
Prensa Evangélica
Cita indirecta de artículos que critican al FMLN.

Datos: encuestas y sondeos de las elecciones.

Dato: Resultados del margen de victoria de FMLN.

Hecho: Funes no ha actuado como actor político nunca. 

Hecho: acciones y actitud de los diputados ante los manifestantes que llegaron a la Asamblea el Primero de Mayo.




Hecho: asesinato del hermano de Funes durante la guerra.

Datos: resultados de las encuestas del IUDOP, CIPOS, Greenberg Research que daban ventaja a Funes.

Cita: Nelson Zarate del CIOPS.

Cita indirecta: Declaración de Hugo Barrera.

Cita: Hoja volante de la marcha del Primero de Mayo.
Hecho: 20 años de gobierno de ARENA.

Dato: número de personas que asistieron al cierre de campaña del FMLN.

Dato: Tamaño del área que ocuparon las personas en el cierre.

Comparación de las cifras de las elecciones de 2004 con las del 2009.

Hecho: historia de America del Sur.

Hecho: referencia a la promesa de Saca cuando ganó las elecciones.
Cita directa: declaraciones de un “columnista de un diario matutino” contra el FMLN.

Datos vagos: “Ultimas informaciones recibidas” dicen…

Cita indirecta de Reyes desmintiendo a Funes.

Cita directa de la Biblia.

Hecho: Ávila entrego tres viviendas.

Hecho: referencia de la campaña de los ateos en España e Inglaterra.

Hecho: aprobación del aborto en España,

Cita de Medardo Gonzales. 


































Pruebas internas

Las pruebas internas dependen del razonamiento del autor, de su experiencia y de los argumentos que utiliza.

Al evaluar los enunciados y catalogarlos en objetivos y subjetivos, los periódicos Contra Punto, El Faro y el Independiente ocuparon más enunciados cuyo valor de verdad no dependía del autor del artículo o editorial. Esto no significa que omitieran su forma de pensar. Al contrario de esos tres medios escritos, La Prensa Evangélica redactó todos los enunciados de sus textos de opinión basados en sus creencias, ideas, pensamientos o sentimientos.

Para determinar los argumentos utilizados por estos cuatro periódicos, primero se estableció la función de los principales enunciados en el argumento. Estas podían ser premisas o conclusión. Las premisas son aquellos enunciados que dirigen, apoyan o convencen de que la conclusión es verdadera; y la conclusión es el enunciado que el argumento trata de establecer como verdadero.

Segundo, se usaron las categorías de relación premisas-conclusión para determinar el tipo de enunciados, las cuales son:

·         Fuerte: Cuando es casi imposible que las premisas sean verdaderas y la conclusión   falsa.

·         Débil: Cuando no se tiene certeza de que las premisas son verdaderas y la conclusión falsa.

Entonces, al determinar los argumentos proporcionados por estos cuatro medios, obtenemos que en todos, a excepción de La Prensa Evangélica, la relación entre premisas y conclusión es válida –las premisas apoyan, sostienen o llevan a la conclusión-. Debido a que la clasificación es de dos tipos, fuerte o débil, se considera a los argumentos de El Independiente, El Faro y Contra Punto, fuertes; mientras que a los argumentos de La Prensa Evangélica, débiles porque, en algunos casos, las conclusiones no llevan a la conclusión, y en otros, no se tiene certeza de que las premisas sean verdaderas, ya que las posibilidades de que sean falsas son grandes.

Las apelaciones se obtuvieron del inventio –datos o pruebas externas y al proceso de razonamiento, experiencia y argumentos del autor para construir un discurso- del criticismo aristotélico y son cuatro:

  • Logos: apelaciones a la razón y al conocimiento.

  • Ethos: apelaciones a la credibilidad del escritor como experto en el tema y su inteligencia, como persona íntegra y/o que tiene buena voluntad.

  • Pathos: apelaciones a la emoción: sentimientos y valores.

  • Mitos: apelaciones a las creencias o al pensamiento mítico de las personas.

Con respecto a las apelaciones, las más frecuentes eran a la razón y al conocimiento. Al revisar de forma individual a cada periódico, el único totalmente opuesto a esta línea, otra vez, era La Prensa Evangélica, cuyas apelaciones se dirigían, en primer lugar, a las emociones y sentimientos –aunque también Contra Punto apeló más al pathos en textos de opinión-; y, en segundo lugar, a las creencias y mitos. Al contrario,  los que más argumentaban al logos eran El Faro y El Independiente; este último que apeló en segunda instancia a la credibilidad del autor.
El Independiente
Contra Punto
El Faro
Prensa Evangélica
Logos                       68%
Ethos                        21%
Pathos                      7%
Mitos                        4%
Logos                       32%
Ethos                        5%
Pathos                      53%
Mitos                        10%
Logos                       95%
Ethos                        5%
Pathos                      0%
Mitos                        0%
Logos                       0%
Ethos                        15%
Pathos                      60%
Mitos                        25%












Elocutio:
Para evaluar los recursos lingüísticos, se basó en el elocutio –estilo de lenguaje usado-. El estilo de lenguaje se dividió en dos categorías:

·         Recursos retóricos: Forma premeditada de utilizar ciertos adjetivos, sustantivos y verbos,  principalmente, aunque también otros recursos gramaticales, para persuadir al público. Estos recursos pueden basarse en el carácter connotativo de las palabras.

·         Tipo de lenguaje: forma de presentar y redactar los enunciados. Al referirse al tipo de lenguaje, podemos definir si es coloquial, formal, vulgar, respetuoso, técnico, etc. según la elección de palabras.

Resultados:

Los medios, con excepción de La Prensa Evangélica, intentan utilizar un lenguaje formal y moderado.

El Faro es el que más utiliza un lenguaje respetuoso, cuidadoso y técnico.

Contra Punto, El Faro y El Independiente nombra a las personas con su nombre propio.

La Prensa Evangélica se refiere de forma sarcástica simulando respeto a Funes, sobre todo después de que ganó las elecciones. 

El Faro, Contra Punto y El Independiente realizan recomendaciones al nuevo presidente en algunos de sus redacciones.

Contra Punto y El Independiente adjetivan o relacionan con atributos positivos al FMLN y a Funes.

La Prensa Evangélica se refiere al FMLN de forma despectiva más que a Funes.

Periódicos como El Faro, El Independiente y Contra Punto, sobre todo el primero, adoptan un estilo de lenguaje que pretende mostrarse neutral o con carácter de objetividad. Al contrario, La Prensa Evangélica adopta un estilo plenamente parcializado y en contra del partido FMLN y Funes. A pesar de que Contra Punto y El Independiente busquen generar esa imagen de imparcialidad, sus textos de opinión construyen un discurso favorable del partido de izquierda y de Funes.

Estilo
El Faro
El Independiente
Contra Punto
Prensa Evangélica









Recursos retóricos y tipo de lenguaje






Formalidad y léxico neutro:

FMLN, Mauricio Funes, presidente Saca.

Uso de insumos cooperativos: Datos, estudios y citas de fuentes.

Según la presidenta de la BCR…

Uso único de adjetivo cargado:

Democracia burguesa

Cancelación del enunciador, excepto en una ocasión:

Somos una sociedad jerarquizada









Cancelación del anunciador: no aparece el yo.

Profesionalismo: uso de nombres propios y cargos.

Mauricio Funes, presidente electo,

Atributos positivos hacia Funes y el FMLN

heroicidad sin limites, el FMLN ha logrado confianza y simpatía
Léxico técnico:

FMLN, FSLN, URG, Asamblea Legislativa.

Metáforas:

Cuantos de terror, con uñas y dientes.

Sarcasmo:

“pongamos de acuerdo y vámonos por un café”, por mas sonrisas y apretones de mano.

Preguntas retóricas:

¿Será suficiente este salto para ganar, ¿logrará Funes lo que propuso?

Repetición de palabras asociadas:

Esperanza y cambio.

Dichos populares:

No hay mal que dure cien años”

No siempre se cancela al enunciador:

Veremos el show, para converncernos.

Sarcasmo e hipocorísticos:

Paco Flores y Tony Saca serian paladines€

Adjetivación cargada contra el FMLN, principalmente:

Ortodoxos, comunistas, ateos, totalitaristas, rojos, trogloditas, cavernarios.

Referencia a un “otro” que representa al “nosotros”.

ARENA: escogidos por Dios, humildes, prudentes, convincentes.

Metáforas: 

La tierra vomitó dolor, gimió la montaña, esconder colmillos.

Dichos y cuentos:

Lo que el lobo le dijo a la abuelita antes de comérsela, quien anda con lobos a aullar aprende.

Ironía y sarcasmo:

“esta vez es diferente”, Cerén un angelito de Dios.

III- Implicaciones

Los medios de comunicación se están convirtiendo en los nuevos referentes de la realidad política. Estos actúan como filtros que, a través de noticias y textos de opinión, emiten sus juicios, interpretan y reconstruyen la realidad. La agenda setting concluyó que los medios no nos dicen qué pensar, sino acerca de qué pensar; de ahí, hay que preguntarse de qué nos quieren persuadir y cómo lo quieren hacer a través de sus artículos de opinión y editoriales, para así poder establecer e interpretar las implicaciones de utilizar un determinado tipo de enunciados, de argumentos, de apelaciones, de organización del discurso y de estilo de lenguaje; en fin, de usar determinadas estrategias argumentativas.

Implicaciones de las estrategias argumentativas de El Independiente

Al utilizar mayormente enunciados objetivos y argumentos fuertes, El Independiente obtiene un mayor grado de persuasión, ya que genera una sensación de neutralidad. Sin embargo, al mostrar en todos sus artículos de opinión y editoriales puntos de vista que favorecen de forma directa o indirecta al FMLN, pierden ese sentido de neutralidad. Esto también puede implicar que los lectores de este periódico sean solo aquellos que concuerdan con el pensamiento de izquierda.

Además, al no constar de una organización del discurso fija, sumado a la falta de criterios para escribir un texto de opinión, genera la percepción de que no es un periódico con exigencias o requerimientos básicos para poder redactar en él. 

Implicaciones de las estrategias argumentativas de Contra Punto

En el periódico Contra Punto se utiliza un lenguaje más o menos formal y respetuoso, esto conlleva a que el lector acepte como una postura neutra la que toma el periodista. Sin embargo, al examinar a profundidad se nota una clara tendencia hacia la ideología izquierdista, que con la utilización de sarcasmos y adjetivaciones demuestran la falta de objetividad, en cuanto a los temas que conciernen a la derecha.

Esto provoca que a los argumentos se les reste credibilidad y se vuelven débiles, ya que no se presentan datos o cifras que respalden las opiniones vertidas en los editoriales. Así como la cancelación del enunciador, que no se omite en algunos casos, contribuye a que los argumentos se tilden de subjetivos.

Además, el que un periódico o un periodista se incline claramente hacia una postura ideológica le resta lectores, ya que este solamente será leído por personas que compartan sus mismas ideologías. Y por el contrario, cuando las personas no encajen dentro de sus puntos de vista, este pasará desapercibido. Lo que también podría provocar que se tache de imparcial y subjetivo.

También, el uso del sarcasmo en cuanto a temas políticos requiere que los lectores tengan un amplio conocimiento de política y de los acontecimientos que encuadran a los comentarios que se describen. Incluso, muchas veces el uso de lenguaje metafórico o coloquial hace que se pierda el sentido de las ideas, ya que el periodista pierde la coherencia haciendo uso de estos recursos literarios, lo cual en ocasiones no es comprensible por la totalidad de los lectores.

Implicaciones de las estrategias argumentativas de El Faro

El periódico El Faro hace apelaciones en un 95% a la razón del lector; no apela, en ningún momento  la emoción o al mito. Asimismo, utilizan un lenguaje académico.  La principal implicación ante esto es que el público que comprende y analiza a cabalidad los artículos, debe ser altamente académico y conocedor de ese vocabulario. Los artículos, entonces, parecen dirigidos solo al público universitario o profesional. En cuanto al lenguaje y los recursos retóricos que utilizan, su implicación al reflejar imparcialidad y utilizar argumentos fuertes genera credibilidad en los lectores.

Implicaciones de las estrategias argumentativas de La Prensa Evangélica

Los partidos políticos utilizan discursos que apelan a la emotividad y el miedo a través de su campaña electoral, sin embargo cuando aparecen en los artículos de opinión y editoriales de La Prensa Evangélica el medio pierde total credibilidad porque sus argumentos no apelan a razones objetivas sino sesgadas totalmente por su apoyo a un partido político determinado.

La religión es utilizada como una fuente de persuasión a través de la cual se intenta manipular el voto de los ciudadanos haciendo creer que los designios de Dios es que un determinado candidato gane, por lo tanto, sus fieles deben de hacer posible este mandato divino.

La Prensa Evangélica reproduce el discurso del partido oficial por ejemplo la defensa de las libertades, votar con sabiduría, no permitir la ola comunista, entre otros. Antes de las elecciones persuade para que los lectores no voten por el FMLN principalmente por ser una aberración de Dios que no defiende las libertades. Luego, intenta usar un tono respetuoso pero “vigilante de las acciones que  con el candidato electo pero sigue usando un lenguaje irrespetuoso para el partido

A través de la apelación del mito pretenden que “el pueblo de Dios”  acepte las condiciones socioeconómicas en las que vive. Por eso, los lectores no deben creer en los cambios que el FMLN promete.

Antes de las elecciones persuade para que los lectores no voten por el FMLN principalmente por ser una aberración de Dios que no defiende las libertades. Luego, intenta usar un tono respetuoso pero “vigilante de las acciones que con el candidato electo pero sigue usando un lenguaje irrespetuoso para el partido.

viernes, 30 de octubre de 2009

MERCADERES DE LA MUERTE

 Escrito por: Verónica Murcia, Oscar González y Alejandro Zavaleta


El teléfono sonó. Al otro lado, una voz masculina anunciaba la muerte de su hijo de 14 años. Impactada, guardó silencio. Justo después del aviso, el hombre empezó a ofrecer sus servicios funerarios. Triste y con un nudo en la garganta, ella solicitó el féretro más barato. El hombre le preguntó que cómo era posible que no quisiera algo mejor para su hijo.

Era agosto de 2004 cuando Coralia Jiménez se levantó para traerle un vaso con agua a su hijo, porque no dejaba de toser. Al regresar, notó que él estaba escupiendo sangre. Era de noche, así que esperó hasta el día siguiente para llevarlo al hospital San Juan de Dios de Santa Ana. Los doctores le dijeron que no tenía nada. Sin embargo, otra doctora amiga suya consiguió que le realizaran unos exámenes. Los resultados revelaron que tenía cáncer en la garganta.


Fue internado en el hospital Rosales, en San Salvador. Su hijo estuvo ahí una semana antes de morir. Una hora antes de que el hospital notificara el fallecimiento, ella recibió la llamada del empleado de la funeraria. Viajó de Santa Ana a San Salvador donde compró el ataúd de 150 dólares –el más barato, por cierto–. No estaba ni forrado. Firmó las letras de cambio y acordó pagar el servicio en tres meses.

El día del entierro, el empleado de la funeraria le preguntó de qué forma pagaría el servicio. Los asistentes escucharon y, un poco molestos, le dijeron que respetara el dolor materno. Él insistió, recorda Jiménez: “¿No le dieron dinero en el velorio de su hijo?’, me dijo”. 


Cinco ventanas iluminan el cuarto. No todas tienen completos los vidrios. Hay una puerta blancuzca de metal con una abertura cerca del cerrojo. Cerca de ella un basurero gris. El cielo falso tiene manchas amarillentas, surgidas por la humedad. Las paredes fueron blancas y ahora se tornan grisáceas por la suciedad. En la pared izquierda, entre dos ventanas, cuelga sostenida por un alambre una estatuilla gris de Jesús, cuya cruz se encuentra adherida a un cuadro de fondo azul y marcos de madera barnizada. El piso de color rojo está mojado. Los pequeños charcos surgieron debido a las gotas de lluvia que penetraron en la estancia a través de las grietas del techo; además, el agua quedó estancada ahí cuando el personal médico lavó las camas. Es la morgue del Hospital Rosales, lugar al que Jiménez tuvo que ir para recoger a su hijo.

Ahora, hay dos camas hechas de metal y con un colchón forrado de cuero negro. Una de ellas está vacía; la otra, colocada junto a la pared izquierda, frente al congelador, tiene un cuerpo envuelto en una sábana blanca. Con un cartón amarillo donde están los datos del fallecido. Juan se lee en la tarjeta. Al descubrir su rostro, en los orificios de su nariz, orejas y boca, tiene algodón. Sus ojos están cerrados. Falleció de insuficiencia renal en la madrugada de ese viernes 10 de octubre de 2008. Ésta es la segunda causa de muerte que reporta este hospital en lo que va del año. Aún conserva un tono amarillento en su piel blanca, que comenzará a palidecer hasta podrirse. Con sus 62 años, Juan casi llega al promedio de vida de un hombre salvadoreño que, según el Ministerio de Salud y Asistencia Social, es de 65 años.


“A veces, uno quisiera poder ayudarle a la gente”, aseguró el empleado de la morgue, que no quiso ser identificado. Él es moreno y de estatura mediana. Su rostro cansado está sin rasurar. Recordó una ocasión una anciana descalza llegó a la morgue. Su hija, que la mantenía, había muerto. Ella pidió que no enterraran el cuerpo en las fosas comunes, porque los cadáveres que no son retirados por la familia en un lapso 24 a 36 horas son enterrados en La Bermeja, al igual que aquellos difuntos que no fueron identificados. Como no tenía dinero, dijo que vendería sus gallinas y demás cosas para comprar el féretro, ya que sin él no se puede sacar el cuerpo de la morgue. Por suerte, la directiva de su comunidad le ayudó con los gastos.
Su relato fue interrumpido por el “Toc, toc, toc” de la puerta. El sonido era fuerte y metálico. Su significado: un nuevo cadáver. Ahora es una mujer –Martina, se llama- envuelta en una manta blanca, la cual tiene una mancha de sangre en el área que cubre la cabeza.

La familia de Martina tardó alrededor de 10 minutos en llegar. No necesitaron identificarla. Adentro del Hospital Rosales y en sus alrededores, transitan muchas personas: familiares, pacientes y empleados del hospital. Además de ellos, y quizás los únicos que esperan la muerte de algún enfermo, son los representantes de las funerarias o muerteros, que buscan “dolientes”, es decir, clientes potenciales, así como fue Coralia Jiménez hace cuatro años y ahora los parientes de Juan y Martina. En lo que va del año, desde el primero de enero hasta el 16 de octubre, de acuerdo a los datos de este hospital, murieron 1,724 personas. Es decir, esa misma cantidad de oportunidades para que los muerteros hicieran negocio solo en el 2008.



Los muerteros

Sus manos morenas están llenas de pintura negra hasta sus codos. Es gordo, pero su estómago parece más hinchado de lo normal. Viste una calzoneta roja. Su cara es redonda, con un bigote y una barba oscuras, pero escasas. Tiene el cabello corto. Su cuello es pequeño y, justo donde termina, hay dos grandes lunares. Habla con elocuencia de su trabajo, mientras mueve las manos para hacer ademanes: “Una vez contrataron un servicio para un muchacho que tenia 8 días de estar en medicina legal y cuando lo llevamos para que lo preparan, varias de las parejas que estaban en el hospedaje que está la par salieron huyendo por el olor que expelía el cuerpo”, relata entre risas picaras Alexis Escobar.Sin embargo, su relato se ve interrumpido por “Pepa”, una perrita de cabello café claro, que ladra a un borracho que pasa frente al local, tambaleándose. “Siempre le ladra a los bolos”, dijo Escobar, quien colocó sus manos sobre el ataúd gris que pintaba.

Él trabaja para la funeraria Josué 1:9, ubicada en la calle Concepción, del centro de San Salvador. Ésta es pequeña, antigua y su piso es de color verde. Hay ataúdes colocados junto a la pared pintada de blanco. Estos son de diferentes colores y tamaños. Violetas, blancos, cafés, rosados, de dos metros y de cincuenta centímetros; los pequeños son para los recién nacidos y solo pueden ser rosados o blancos – porque significa pureza-, quizá con un listón amarillo. La caja más barata de todas para un adulto está a la derecha, sobre el estante superior. Aunque ya empieza a caérsele la pintura, es de un café pálido. Cuesta 150 dólares.

 “Vivimos del dolor ajeno”, reconoce Escobar sin mostrarse orgulloso de sus palabras. Tiene 8 años de experiencia en el negocio. Él se considera un vendedor más. Es un muertero y realiza “turnos” en el Hospital Rosales. Esto significa que tiene días y horas determinadas para ingresar al nosocomio en busca de clientes. ¿Permiso de las autoridades hospitalarias? “Ahora se está tratando de sacar permiso, pero no hay, aunque saben que ahí estamos”. Sin embargo, el jefe y la subjefe de estadísticas del Rosales, Jorge Guzmán e Ingrid Renderos, respectivamente, aseguran que las personas de funerarias se mantienen afuera del hospital. “Son igual que los taxistas que esperan a un cliente”, agrega Guzmán.

Santos Valladares, dueño de la funeraria La Viroleña, aseguró que la información que obtienen es a través del personal que trabaja en el hospital. “Cuando yo hacía turnos en el Médico Quirúrgico la misma cherada que tiene adentro le avisa que una persona ha muerto y le da los datos”. En otras ocasiones, recorren los pasillos en busca de personas que lloran, pasan hora a la espera de escuchar en los altoparlantes, ubicados por doquier, a una voz femenina que dice: “Código uno, código uno…”. Esta es una señal que alerta que una persona puede fallecer.


La calle de las funerarias

Ruido y suciedad definen a la calle Concepción, ubicada en el centro de San Salvador, y en donde se vislumbra como principal negocio a las funerarias. Las fachadas de éstas son distintas. Desde una pintada con los colores de una empresa de celulares, hasta aquellas con estilo antiguo y semidestruidas. Sus nombres hacen referencia a santos, vírgenes o, incluso, a citas bíblicas como, por ejemplo, la denominada Josué 1:9: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres”, dice ese versículo. Otros nombres son: La Dolorosa, La Salvadoreña, Getsemaní, San Carlos, Granados, Popular, etc.



La diversidad es la característica de este negocio. Por un lado, están aquellas que cuentan con amplias salas para velar a las víctimas donde los servicios ofrecidos van desde el indispensable café con pan dulce, hasta carrosas lujosas para dar el último adiós. Por otro lado, las más notables aquí, son aquellas donde lo único que ofrecen es el ataúd y un “pickup” modificado para poder trasladar al difunto al cementerio que sus familiares lograron pagar.


“La Salvadoreña”, otra de las funerarias más reconocidas por los de la morgue, parece estar inhabitada. Los ataúdes están ahí y las puertas están abiertas, pero hay una cadena que sostiene las rejas que impiden el paso. El dueño, uno de los “muerteros” más reconocidos en los alrededores le toca cubrir su horario de estadía en los portones del Hospital Rosales y monitorear (por medio de la caseta de información) la salida de sus posibles clientes que, en este caso, son los familiares de la víctimas.

Por lo general los dolientes prefieren que la vela se realice en sus casas y así ahorran un poco. Así la funeraria solo les alquila las cortinas, cristos, candelabros y lámparas, entre otras cosas. Otro factor que incrementa los costos, es el traslado fuera del área metropolitana. “Dependiendo del lugar a donde hay que llevar el féretro y los demás utensilios así se puede llegar a cobrar hasta 100 dólares adicionales”, explica con determinación Dolores Tobías, responsable en turno de la Funeraria Salvadoreña. Ella asegura que en los 10 años que tiene de existir este negocio ha visto como ha decaído por la competencia de sus vecinos y por la contratación con anticipación de los servicios mortuorios.

En el local se observan cinco féretros, entre ellos resalta uno de cedro pintado de blanco con decoraciones amarillas. Ese pertenece al servicio ejecutivo y según Tobías tiene meses de estar allí porque esos casi no se venden: “La gente anda buscando lo menos costoso porque la situación está dura y en ocasiones nos han pagado con moneditas que fueron a pedir al centro o de la caridad de la gente que las rodea”.

Para Escobar la astucia de un vendedor consiste en no dejar ir a un cliente: “si le aviso a alguien que su familiar murió y me dice que ya tiene un contrato, entonces yo solo le entrego mi tarjeta de presentación y me voy, soy un mal vendedor; lo que hago es explicarle que conmigo puede tener mejores precios y con todos los servicios que necesita”.

 
Valladares sostiene que en el negocio los precios de un servicio quedan definidos por las posibilidades que tenga la familia, los días para los cuales hay que preparar el cuerpo, el tipo de caja, pero sobre todo si el negocio fue ganado en competencia con otra funeraria. “Si el otro la tira en 300 dólares, yo digo 200 y así se va uno hasta que cierra el negocio. Es como un capricho para que el otro no se quede con el cliente, es así como he tirado cajas hasta en 100 dólares.”

De esta manera los muerteros ponen precio al ultimo lugar en el que los restos humanos descansan. Así como de impredecible es la muerte, asi puede resultar que la llamada que avise del hecho sea de un empleado de una funeraria. Quizá sera la siguiente llamada


miércoles, 21 de octubre de 2009

Coberturas Mercantilistas

En una ocasión escuché a un corresponsal de una cadena internacional decir: “no me interesa esa historia, eso no vende.” Entonces me pregunté, a dónde está la función social de un comunicador que tiene la posibilidad de mostrar su trabajo a nivel internacional. La respuesta es sencilla no existe, la entrega de sus materiales periodísticos es una simple trasferencia comercial que se efectúa sin criterios éticos.



Sus coberturas son tratadas como mercancías. Se anula el sentido humano de los personajes de las historias que eligen. Hacen de ellas un espectáculo mediático, que apela a la emotividad exagerada, lo misterioso y oculto, hechos violentos y aterradores. Sus pautas se han caracterizado por ser sensacionalistas. No es extraño que al sintonizar los programas de esa cadenas conozcamos historias “insólitas” como la del pollo con cinco patas, tres alas y, por si fuera poco, que también canta. Eso como el ejemplo burdo de lo que a menudo nos transmite.



Abraham Moles definió este tipo de trasmisión de información como “opulencia mediática y pobreza comunicativa”. Moles tenía razón ya que los informadores confabulan la obligación de seguir los lineamientos de la empresa con la que trabaja, y la falta de responsabilidad y sentido social en el contenido que difunden, los lleva a crear una idea falsa de la realidad salvadoreña y la legitiman en la medida que son repetitivas y constantes las temáticas que abordan.



Este país no debería ser solo el referente, para los medios internacionales –y para algunos locales también aplica-, como el más violento de Latinoamérica y quedarse con ese dato. Un periodista que respeta su profesión no puede quedarse en una zona de confort con notas mediocres, robadas de otros medios pero bien pagado. Debe exigirse a sí mismo investigar, relacionar hechos, cuestionar a las autoridades y los involucrados. Además, dar un salto de calidad que le permita ser propositivos y no repetitivos como hasta ahora.



Los corresponsales tienen que ser más que una fachada que ostenta su trabajo, además de la transmisión de los programas internacionales, en los canales nacionales donde se les potencia casi como héroes. Su experiencia debería servirles para distinguir entre lo noticioso y de interés social y lo a amarillista y convenenciero. Darle un tratamiento digno y respetuoso a las historias que presentan. Es urgente que replanten las coberturas para no seguir invisibilizando problemáticas sociales estructurales que sí son de interés para el público y, con ello, romper los esquemas predecibles que han practicado duramente tanto tiempo.