domingo, 11 de mayo de 2008


Debo reconocer que actualizar el blog esta semana ha sido difícil porque los temas que se ocurren no tienen relación directa con los temas estudiados en clase. Aún así, partiendo de una interpretación subjetiva de Luhmann acerca de que en un sistema todo esta relacionado, decidí escribir sobre este tema.


“Linda, yo no doy entrevistas”


Esas fueron las palabras de la esposa de un candidato a la presidencia cuando quise abordarla acerca de los temas de género. Ella en su derecho de negarse y yo en el mío de saber la opinión de la que podría ser la primera dama de mi paìs. Esa frase me quedó grabada y, fue así como empecé a cuestionarme el papel de las primeras damas.

Me pregunté, ¿si su esposo ganara las elecciones mantendrá esa actitud con los medios? Supongo que no, porque las primera damas siempre opinan sobre temas específicos. Las últimas tres solo lo hacen en aniversarios y leyendo discursos.


Ellas cumplen con un perfil específico: decentes, recatadas, casadas por la ley de los hombres y religiosas, conservadoras, esposas casi perfectas, madres abnegadas, orgullosas del desempeño de sus esposos, y dando declaraciones solo en momentos estratégicamente importantes. Eso si, no se olviden de las fotos en las cuales se les dibuja una sonrisa al mostrar su trabajo en favor de la niñez salvadoreña, los adultos mayores, la familia, entre otros. Cumplen con el supuesto prototipo de la mujer conservadora, siempre a la sombra de sus parejas.


El objetivo de esto es reclamarle a las mujeres su protagonismo, el que nos pertenece y al que no debemos renunciar bajo ninguna circunstancia. Cuantas veces nos quejamos del papel de las mujeres en la sociedad y señalamos que esta no nos permite desenvolvernos en igualdad de condiciones que los hombres, pero en pequeños detalles vamos consolidando un modelo de desigualdad social.

2 comentarios:

Roxana Martel dijo...

Verónica: Muchas gracias por compartirnos tus impresiones sobre la respuesta de esta mujer. Sin embargo, yo eperaba que lo relacionaras más con la propuesta de Luhmann sobre los sistemas sociales.

Desde comunicación y organización, quizás se podría retomar el tema de los "roles" que debe interpretar cada uno de los miembros. En este caso, el partido político (organización) le asigna unos roles específicos a las figuras. Cuáles son los criterios, mecanismos de coherencia, construcción de imagen que se intenta dar son todas decisiones intencionadas. La pregunta es: ese es el rol que más conviene, en una sociedad como la nuestra. No solo hablo de la sociedad salvadoreña.

Sigamos pensando.

Alita dijo...

hola Vero
bueno a mi me pareció muy interesante tu entreda. Te felicito!!
nos vemos en clase!!!