Y la palabra del año es…¡Crisis!
En las últimas semanas los organismos internacionales, políticos y medios de comunicación, entre otros, han mencionado esta palabra como la que mejor define la situación económica, social, política, enérgica y alimenticia que vivimos a nivel mundial. Por supuesto, todas están relacionadas entre sí y algunas fuera del alcance de las autoridades nacionales y otras sin la voluntad política de resolverlas.
Cada año diferentes sectores productivos expresan su descontento o sus demandas al gobierno, esto para hacer más rentable sus negocios o para “aumentar las oportunidades de empleo a los salvadoreños”.
Pero el problema no está solo en los grandes empresarios, sino en los ciudadanos que viven una situación económica asfixiante. Su crisis está en que cada vez pueden adquirir menos productos de la canasta básica, los servicios públicos son ineficientes, sus oportunidades laborales limitadas y, además, día a día escuchamos una campaña política adelantada que parece prometernos el cielo.
Muchas veces decimos que son los pobres lo más afectados, pero a mi parece que quienes lo padecen, aunque de diferente forma, es la clase media profesional y trabajadora, que pese a su esfuerzo no logran salir de con sus gastos.
Ante está desesperación los medios debemos generar discusión, diálogo pero también calma. No debemos generar una depresión colectiva.
En las últimas semanas los organismos internacionales, políticos y medios de comunicación, entre otros, han mencionado esta palabra como la que mejor define la situación económica, social, política, enérgica y alimenticia que vivimos a nivel mundial. Por supuesto, todas están relacionadas entre sí y algunas fuera del alcance de las autoridades nacionales y otras sin la voluntad política de resolverlas.
Cada año diferentes sectores productivos expresan su descontento o sus demandas al gobierno, esto para hacer más rentable sus negocios o para “aumentar las oportunidades de empleo a los salvadoreños”.
Pero el problema no está solo en los grandes empresarios, sino en los ciudadanos que viven una situación económica asfixiante. Su crisis está en que cada vez pueden adquirir menos productos de la canasta básica, los servicios públicos son ineficientes, sus oportunidades laborales limitadas y, además, día a día escuchamos una campaña política adelantada que parece prometernos el cielo.
Muchas veces decimos que son los pobres lo más afectados, pero a mi parece que quienes lo padecen, aunque de diferente forma, es la clase media profesional y trabajadora, que pese a su esfuerzo no logran salir de con sus gastos.
Ante está desesperación los medios debemos generar discusión, diálogo pero también calma. No debemos generar una depresión colectiva.
2 comentarios:
Antes de emitir mi comentario, quisiera dejar claro que reconconozco la situacion dificil que enfrentan los seres humanos a escala mundial, a la cual la denominan "crisis". Segun la RAE, en sus definiciones 6 y 7, crisis significa, respectivamente "escasez, carestía." y "situación dificultosa o complicada".
A los medios de comunicacion les encanta esta palabra "crisis", al igual que "tragedia", porque las noticias relacionadas a dichos temas generan gran atraccion al publico; es decir, venden.
El problema, sin embargo, se encuentra en su incapacidad de profundizar en las causas de esta "crisis" -el modelo economico, decisiones del Estado, etc.-.
Excelente tema de discucion Veronica
Verónica: Tienes toda la razón, la crisis en los distintos ábitos de la vida social pareciera ser la característica de este modelo ocioeconómico vigente. Ulrich Beck de hecho escribió una de sus más importantes obras dedicadas a la "Sociedad del Riesgo". Como dices, a los comunicadores este "estado casi natural" del mundo debería plantearnos el reto de cómo se contribuye a formar ciudadanía en estas condiciones. El miedo paraliza. No es con la alarma y mirando al mundo como si todo fuera irreversible que se puede aportar algo. Empecemos a ensayar otras maneras de incidir.
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